EL CRECIMIENTO DEL TRABAJO AUTÓNOMO EN CASTILLA-LA MANCHA ESCONDE BAJOS INGRESOS Y UN RELEVO GENERACIONAL QUE NO LLEGA
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos de Castilla-La Mancha (UPTA CLM) ha alertado de la fragilidad estructural que atraviesa el sector del autoempleo en la región, pese al incremento de afiliación registrado en el último año.
Así lo ha señalado su secretario general, César García Arnal, quien ha subrayado que Castilla-La Mancha se encuentra ante un momento decisivo para definir el modelo de tejido productivo que necesita. “Nos enfrentamos a un colectivo envejecido, con escaso relevo generacional y con actividades que, en muchos casos, no alcanzan la dimensión económica necesaria para garantizar su continuidad”, ha afirmado.
Actualmente, la región cuenta con 150.459 personas afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), de las cuales casi la mitad declara ingresos inferiores a 900 euros mensuales, a lo que se suman más de 18.000 autónomos que no declaran rendimientos. Para la organización, estos datos evidencian la saturación de determinadas actividades y una falta de análisis previo de viabilidad, especialmente en sectores con bajo valor añadido.
Pese a este contexto, el balance de 2025 refleja un incremento neto de 1.048 autónomos, impulsado por el crecimiento registrado en las provincias de Toledo, Guadalajara y Cuenca, que ha compensado los descensos de Albacete y Ciudad Real. El trabajo por cuenta propia representa ya el 19,41% de la población ocupada regional, casi cuatro puntos por encima de la media nacional.
La entidad destaca, además, el avance del emprendimiento femenino, que alcanza el 34,5% del total de afiliaciones, aunque advierte de la falta de información y protección social, especialmente en el ámbito rural, donde muchas mujeres muestran preocupación por su baja cotización y el acceso futuro a una pensión de jubilación.
En cuanto a la afiliación de personas extranjeras al RETA, Castilla-La Mancha registra 12.882 autónomos extranjeros, lo que supone el 8,56% del total, una cifra sensiblemente inferior a la media estatal.
Por último, García Arnal ha alertado de la alta rotación del colectivo, con una media de 70 ceses de actividad diarios en 2025, y ha reclamado un mayor seguimiento de las bajas, así como la puesta en marcha de mecanismos de segunda oportunidad para quienes abandonan su actividad.
Desde UPTA se insiste en la necesidad de crear un Observatorio del Trabajo Autónomo en Castilla-La Mancha, que permita analizar la evolución del sector y diseñar políticas públicas orientadas al crecimiento, la consolidación y la sostenibilidad del autoempleo, especialmente en el medio rural como herramienta clave contra la despoblación.


