UPTA CLM ALERTA DEL RIESGO DE CRONIFICAR LA PRECARIEDAD EN EL TRABAJO AUTÓNOMO SI NO SE REFUERZA LA VIABILIDAD REAL DE LAS ACTIVIDADES
La organización reclama un cambio de enfoque: menos altas sin proyecto y más dimensión económica para los autónomos en activo.
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos de Castilla-La Mancha (UPTA CLM) ha realizado un análisis económico del colectivo de trabajadores por cuenta propia en la región, a partir de los datos oficiales de la Agencia Tributaria correspondientes al ejercicio 2023, que pone de manifiesto la existencia de dificultades estructurales en el modelo actual de trabajo autónomo, una situación que se reproduce tanto en Castilla-La Mancha como en el conjunto del Estado.
El estudio, elaborado tomando como referencia la distribución de rendimientos declarados en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) a nivel nacional y ajustando los datos al total de 149.000 afiliados al RETA en Castilla-La Mancha, muestra que más de 42.000 autónomos de la región declaran rendimientos mensuales inferiores a 900 euros, lo que representa cerca del 30 % del colectivo, y que alrededor de 31.700 sobreviven con ingresos iguales o inferiores a 670 euros mensuales.
Desde UPTA CLM se quiere subrayar que Castilla-La Mancha cuenta con un catálogo de ayudas regionales amplio y bien estructurado para las personas que inician una actividad por cuenta propia. Estas políticas de apoyo han permitido que muchas iniciativas puedan ponerse en marcha y han sido fundamentales para sostener el empleo autónomo en momentos de dificultad.
No obstante, los datos evidencian que el problema no reside en la falta de ayudas, sino en un enfoque que ha priorizado el número de altas sobre la viabilidad real de las actividades. En demasiados casos, los proyectos no están suficientemente estudiados, carecen de dimensión económica o se desarrollan en sectores ya saturados, lo que limita gravemente su capacidad para generar ingresos suficientes.
El análisis revela también que en torno a 18.400 autónomos de Castilla-La Mancha no declaran ningún rendimiento, a pesar de figurar como afiliados al RETA. Esta situación responde a realidades muy diversas, autónomos colaboradores, socios de sociedades, pluriactividad o profesionales próximos a la jubilación, y pone de manifiesto la necesidad de ordenar el sistema y adaptar las figuras de cotización a la realidad económica de cada perfil.
Las bases medias de cotización en los tramos de menores ingresos, situadas entre los 972 y los 1.015 euros mensuales, refuerzan la idea de que existe una desconexión entre cotización e ingresos reales, lo que termina tensionando la sostenibilidad del propio sistema y las economías personales de muchos autónomos.
Desde UPTA CLM se advierte de que el RETA no puede sostener indefinidamente un modelo con demasiados “comensales” para una “tarta” económica insuficiente. Cuando el número de actividades supera con creces la capacidad real del mercado, el resultado es que una parte importante de los autónomos acaba compitiendo por ingresos cada vez más escasos, generando situaciones de precariedad que se prolongan en el tiempo.
A esta realidad se suma un reto demográfico inmediato: aproximadamente 18.000 autónomos de la región, pertenecientes a la generación del baby boom, se jubilarán en los próximos dos años. Para UPTA CLM, este escenario obliga a reflexionar sobre el modelo de relevo que se quiere impulsar: sustituir autónomos por otros autónomos sin dimensión suficiente o aprovechar la oportunidad para fortalecer y hacer crecer económicamente a quienes continúan en activo.
La organización considera que la Estrategia de Fomento del Empleo Autónomo prevista para su aprobación en 2026 debe servir para orientar las políticas activas hacia la calidad y la viabilidad, priorizando el acompañamiento, el análisis previo de los proyectos, la consolidación de actividades existentes y el crecimiento empresarial del trabajo autónomo.
El presidente de UPTA CLM, César García, ha señalado que: “no se trata de cuestionar las ayudas ni el apoyo institucional, que en Castilla-La Mancha es amplio y necesario, sino de mejorar el enfoque. No podemos seguir incorporando personas a actividades sin futuro económico. Si repartimos una tarta pequeña entre demasiados comensales, el resultado es que la mayoría pasa hambre. Nuestro objetivo debe ser que los autónomos que estén en el sistema puedan vivir de su trabajo”.
UPTA CLM insiste en que el emprendimiento sigue siendo una herramienta fundamental de desarrollo económico, pero solo cuando se apoya en proyectos bien diseñados, con mercado suficiente y dimensión económica real, y cuando las políticas públicas apuestan decididamente por fortalecer y consolidar el tejido autónomo existente.


